viernes, 26 de marzo de 2010

AUSTRALIA Y SU ENCANTO INDOMABLE

AUSTRALIA Y SU ENCANTO

INDOMABLE



Está lejos. Se ve distante en una superficie diametralmente opuesta a nuestra geografía. Pero la gran isla-continente se ha convertido en un destino único que sorprende a cada paso. Desarrolla su vida en torno al agua y más allá de sus canguros, ofrece una naturaleza insólita, cosmopolitas ciudades y cultura milenaria.

La icónica Sídney sugiere el comienzo en un recorrido. La ciudad más grande de Australia y capital del estado de Nueva Gales del Sur, brinda una variedad de oportunidades para explorarla. Aquí atesorará increíbles postales en el Puerto de Sídney, catalogado como uno de los más bellos del mundo con sus acantilados, playas y bahías. La parada de referencia también será en la emblemática Sydney Opera House.

Para tomarle el pulso a la costa nada como visitar a sus dos playas más famosas, Manly y Bondi, frecuentadas tanto por mochileros como multimillonarios. Pero las alternativas se multiplican en más de 50 playas, entre las sosegadas aguas de la Bahía o las olas del Pacífico, escenario de los campeonatos de surf, deporte que forma parte de la cultura y estilo de vida. Y una de las excursiones que merecen la pena cerca de Sídney, es en la región de las Blue Mountains, refugio espiritual de sus habitantes, gracias a sus sobrecogedores paisajes de desfiladeros, bosques de eucaliptos y delicias gastronómicas.

Calidad de vida

El encanto de Australia también se extiende en muchas de sus particulares ciudades. De atmósfera cosmopolita, Melbourne -la capital y el centro cultural del Estado de Victoria- es conocida como la “ciudad jardín” por sus parques y jardines botánicos. Con razón tiene el privilegio de haber sido nombrada la mejor ciudad del mundo para vivir. Y a pocas horas en carro de Melbourne, está la hermosa y relajada Península de Mornington, famosa por su excelente gastronomía y oferta vinícola.

Los que busquen experiencias más relajadas, ya en la zona Sur pueden

optar por observar a las ballenas migratorias y el característico regreso de los pingüinos azules a sus nidos al caer la noche, en Victor Harbor. A la hora de deleitar el paladar con las influencias culinarias del mundo, una opción es ir a la joven y colorida ciudad de Perth. Cuenta con algunos de los mejores restaurantes y night clubs del país. Por su parte en Tasmania -que presume de ser la urbe con el aire más puro del mundo- serán imperdibles sus playas negras, cavernas prehistóricas y animales únicos.

Naturaleza divina

Parte de la cultura milenaria la podrá vivir en el Parque Nacional de Uluru, localizado en el centro de Australia y declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. Se sorprenderá con el famoso Ayers Rock (o Uluru para los indígenas), un monolito gigante y sagrado. Pero quizá el elixir de este viaje sea

la Gran Barrera de Coral en la costa de Queensland: el mayor arrecife de coral del mundo. Inolvidable será descubrirlo, pues es el único organismo vivo que puede observarse desde el espacio y la única maravilla natural del planeta que está bajo el agua. ¿Será que el verdadero paraíso está en las antípodas?

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